miércoles, 7 de octubre de 2020

CALLE SANTO DOMINGO

De las siete calles (*) que identifico como “aledañas” de la calle Joaquín Costa, Santo Domingo es la que ha sufrido una transformación más profunda. Hacia la mitad de su recorrido abandona por completo la condición de vía urbana y se convierte en un camino con socavones en el que abundan los residuos.

Ni el deterioro manifiesto de toda la calle ni la pronunciada pendiente restan mérito  a su privilegiada ubicación. A un paso de la Avda. de la Merced, aproxima las urbanizaciones del Terrero al centro de la ciudad y también, en su condición de facilitadora, proporciona un cómodo acceso a la calle General Ricardos a través de las “escaleretas”.


Vista desde c/ Santo Domingo
(c/ San Ramón, al fondo)

jueves, 17 de septiembre de 2020

HOTEL VORAMAR

El Voramar es un hotel y también un buque insignia en el paseo marítimo de Benicasim. Su historia se empezó a escribir a dos manos, entre el tren y el mar allá por 1930, cuando las circunstancias derivadas de la construcción del ferrocarril del Norte iluminaron al empresario Juan Pallarés para abrir una casa de baños, un restaurante poco después y en 1933 el hotel.

Se construyó al principio de la playa de las Villas, en el paseo actualmente dedicado a Pilar Forts, mujer de Joaquín Coloma, ingeniero que estuvo al frente de las mejoras en la línea ferroviaria Tarragona-Almansa y ferviente admirador de la costa de Benicasim.


En el nº 1 está situado el Hotel Voramar


sábado, 5 de septiembre de 2020

TEATRO PRINCIPAL

Anoche comprobé que el poder de la fotografía es enorme, como también lo es la alianza de voluntades y esfuerzos con un objetivo común.

Sin estas dos premisas es difícil entender que un arrinconado  edificio de mi ciudad haya visto transformar sus acristaladas puertas, opacas al sufrir la repetida superposición de carteles, en un gran ventanal que lo devuelve a la vida. 

lunes, 24 de agosto de 2020

CALLES DE LUZ

Todas las tardes de este verano sobre las 4 y media,  “mi calle” se convierte en un planeta. Y en él me sumerjo con cuerpo y mente entregados a la experiencia de vivir la libertad que me brinda.

Durante una hora lo habito con fruición y plena consciencia. A veces tengo el regalo de encontrarme con la sonrisa abierta de un conocido o de un habitual y  nuestros rostros al descubierto expresan, mejor aún  que la palabra, la satisfacción que produce practicar una actividad, durante muchos meses añorada.

Definitivamente las 6 calles de las Piscinas municipales de Barbastro se han reconvertido en 4 planetas, cuatro calles para cargarnos de energía, agradecimiento, positividad … y emprender el viaje de vuelta a la Tierra renovados por estos ingredientes tan necesarios para vivir el día a día.

En todo el recinto ha brillado el sol,  y también la amabilidad, y cuando ha sido necesario recordarnos alguna medida sanitaria se ha hecho con tacto y persistencia, con profesionalidad.

Sus calles acuáticas se han ganado la categoría de “calles con alma”, y no precisamente por  su trazado o su historia acumulada, sino porque han contribuido a la felicidad de sus “transeúntes”.

¡Gracias, a todos los que lo hacen posible!