sábado, 10 de julio de 2021

JOAQUÍN COLL CLAVERO, POETA

Dos años hace que nos falta Joaquín y, quizá por mi torpeza, cierto es que no sé definir cómo me siento. Pero su recuerdo perdura intacto en mi memoria, su risa franca, su sonrisa bondadosa y su generosidad siguen presentes en mí como cuando, hace ya muchos años, compartimos tiempos de "jóvenes". Fueron pocos años; para mí, una vida.

El pasado año rescatamos poemas escritos por él, en su inmensa mayoría manuscritos e inéditos. Creemos que con una pequeña muestra de versos, de algunos de sus poemas, queda abierto un postigo por el que se vislumbra todo un mundo poético, en el que habita Joaquín.

Sirva de homenaje, en este segundo aniversario de su ausencia.

Alfonso Ordín Náger


A mi edad solo quiero,
en el pobre rincón de esta vejez amable
sentir en mis espaldas el calor de tus ojos,
aproximarme al signo de tu rostro.

Coll, J. "El signo de tu rostro" (vv. 15-18)

Kati y Joaquín

martes, 1 de junio de 2021

CALLE COLEGIATA (MADRID)

A lo largo de los siglos, esta calle ha tenido multitud de nombres; algunos de los cuales están relacionados, de una u otra forma, con comunidades religiosas vecinas.

Cuentan las crónicas que el convento de La Concepción Jerónima (fundado en 1509 por Beatriz Galindo, “La Latina”), tenía en su parte de atrás una cuadra, en la que se criaban burras de leche. Pudo ser el azulejo anunciador, situado en nuestra calle, el causante de que a la calle Colegiata se la llamara, por aquel entonces y durante mucho tiempo, la calle del Burro.


Calle de la Colegiata
(Al fondo, la plaza de Tirso de Molina)

sábado, 1 de mayo de 2021

LA PLAZA HERIDA (BARCELONA)

Plaza de San Felipe Neri (Barcelona)
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons

La plaza de San Felipe Neri de Barcelona es uno de los rincones icónicos de la Ciudad Condal. Construida en pleno barrio Gótico, sobre un cementerio medieval, toma su nombre de la iglesia barroca allí levantada, en la primera mitad del siglo XVIII.

lunes, 5 de abril de 2021

TIEMPO DE MARGARITAS

En el tiempo que hoy canto, los márgenes de la calle o cualquier resquicio compatible con la vida se inundaba de ababoles, y donde hoy se abandonan con impunidad latas de cerveza y desechos varios, entonces, crecían las margaritas.

La Fábrica de géneros de punto A. Soler es un viejo edificio, desvencijado y perimetrado por multitud de recipientes de plástico, vacíos y llenos de comida para gatos.

Tal y como hoy lo vemos, es obvio que el alma de este caserón de la calle Santo Domingo ya no se manifiesta a cualquier transeúnte que llega a su altura; la ensoñación se reserva para unos pocos, entre los que nos encontramos aquéllos que tuvimos la fortuna de crecer en compañía de sus propietarios.


Puerta de entrada al jardín del Sr. Soler
(Nótese en el pilar: AÑO 1935)